La historia sigue a Kai, una niña que emprende un viaje en el que descubre diferentes miradas sobre el dinero a través de los personajes que encuentra en su camino.
Como todos los cuentos de Coloria, este tampoco tiene un final predeterminado. La historia termina con una pregunta que se resuelve con la participación y las conclusiones de los grupos infantiles que participan para desarrollar su propio pensamiento crítico. No sólo leen la historia, sino que deciden cómo acaba.
Esta característica convierte la lectura en una experiencia participativa donde se reflexiona sobre decisiones relativas al dinero y qué impacto podrían tener.
Kai y el secreto del dinero propone una forma innovadora de abordar la educación financiera desde la infancia, centrada en la reflexión, la creatividad y los valores.
Porque el dinero no solo sirve para comprar cosas. También se puede utilizar para cuidar, compartir y mejorar el mundo.